Nos esse quasi nanos, gigantium humeris insidentes, ut possimus plura eis et remotiora videre, non utique proprii visus acumine, aut eminentia corporis, sed quia in altum subvenimur et extollimur magnitudine gigantea.
(Bernardus Carnotensis)

lunes, 27 de diciembre de 2010

LIBER ET DOCUMENTA

Más raro aún el día de hoy, con sentimientos encontrados por doquier. Si fríamente pensamos lo que hemos estado haciendo todo el día puede que se nos escape alguna que otra lágrima, pero el hacerlo en semejante compañía, con tal cantidad de calor humano y buen humor, hace que esas lágrimas sean fácilmente de risa (aunque con ello se rompan sillas).
Hoy es un tanto absurdo que escrba entrada, porque la inmensa mayoría de los lectores saben de que va, porque hemos estado durante todo el día el clan casi al completo (faltaban los americanos, el charnego, el noruego y los escurialenses, en todo momento en nuestros recuerdos) en la casa que ya no es nuestra almacenando recuerdos en cajas. Y son tantos y tan buenos y tan grandes que hemos acabado con las cajas en apenas un momento. Divididos en el comando de ebanistería, el equipo triturillas y la pareja libresca hemos pasado el domingo entre risas, llanto, memoria, libros, accionistas, clavos y mucho, mucho papel. 
Y, por supuesto, como el obrero merece su salario, también en la mesa; primero a la española y luego a la yanqui... por variar, más que nada.

FELIX SATURNALIA (25/XII)

Hoy, como en esta casa no se estila dejar el camino expedito a ese engendro de la colonización anglosajona que es el Father Christmas ése, no hemos tenido que levantarnos a toda prisa corriendo a ver qué podía habernos dejado tras meterse por una chimenea que no tenemos bajo un árbol que tampoco tenemos. En su lugar, nos levantamos a una prudencial hora entre el madrugón y el aletargamiento entre las sábanas para poner un nuevo pavo en el horno y hacer sendos experimentos con un melón y una piña que puedo asegurar que han obtenido un resultado altamente satisfactorio y repetible en futuras ocasiones.
Y es que se recibía en casa a los primos pequeños (con su correspondiente parentela, por supuesto). Y como aquel ya mítico aperitivo de diez horas hemos celebrado la reunión con un buen mantel, y aunque faltaba uno -el catalán silencioso- lo hemos tenido muy presente y desde aquí hacemos una expresa felicitación de Navidad llena con las mejores intenciones. En su lugar hemos aceptado un pucelano que comienza a ser uno más por estos pagos.
Eso sí, ha sido una reunión con excursión incluída, porque hay muebles que no se llevan sólos...

viernes, 24 de diciembre de 2010

AD CANTUS GALLI

En cierta producción cinematográfica oí la ya celebérrima frase "esta noche es la noche de las noches". Bien es cierto que esa noche se refería a circunstancias bien diferentes, pero vale hoy también.
Como el año pasado pasaremos la noche los seis, posiblemente entre nuevas y reiterativas alabanzas a la pescadería, buenos cubiertos y excursión a San Germán a horas intempestivas para escuchar cantos y aplausos. Dios nos coja confesados.
Pero más allá es momento de buenos deseos, repartidos entre mensajes de móvil, correos electrónicos, señales de humo y hasta incluso algún incauto que sigue escribiendo chrismas en papel uno a uno. Este año al elenco de nuevas tecnologías se suma el presente, muy útil para desearos a todos los que leéis esto -haya o no felicitado de algún u otro modo ya- una muy feliz noche, cerca del nacimiento y de la familia. Muchas gracias a todos por todo.
Por cierto, como no puede ser de otra manera, coloco un Misterio medieval, concretamente de las vidrieras de la catedral de Clermont.

ANTE FESTE, LABOREM (23/XII)

Hoy día poco interesante, pasado entre recados por la mañana y por la tarde. Son días de preparación para vivir las fiestas grandes que, aunque con ciertos cambios en el guión del pasado, se mantiene el espíritu. Por lo menos he podido estar con mamita toda la mañana en el bólido haciendo diferentes y muy variadas gestiones -aunque no sé por qué esta vez se nos ha olvidado recalar en el típico café y pincho de tortilla-. Y la tarde, entre libros y recuerdos. Mañana más, y seguro que mejor.

jueves, 23 de diciembre de 2010

PRUNUS DULCIS

La verdad es que hoy, al volante de mi bólido amarillo, con un copiloto que no pronuncia palabra y se duerme al llegar a la central de Soto la Ribera y con unas nubes por encima que sueltan un montón de litros constantes desde que salimos hasta que entramos en la M-30 junto a una importante niebla -es decir, toda una aventura- no dejaba de recordar que yo jamás me imaginé protagonizando un anuncio del Almendro. Pero el resultado es el que es: bien es cierto que no soy un emigrante, un misionero, un cooperante o nada por el estilo y que había estado aquí apenas hace una semana, pero "he vuelto a casa por Navidad".
Lo importante es que ya estoy aquí, y aunque por tiempo más o menos indefinido (dependiendo de esa maldita convocatoria del BOE), por aquí pasaremos las fiestas que llegan. Se anuncian tradiciones e innovaciones que irán apareciendo por aquí para no hacer estos días muy aburridos a los insensatos que lean el blog (si blogger lo permite, claro).

miércoles, 22 de diciembre de 2010

VACANS

Reza una canción muy conocida entre los primos pequeños que "más o menos cien días hay de vacaciones y llegan las clases de nuevo, un problema en verano y en ocasiones es como pasarlo de miedo". Serán algunos días menos (aunque justo esta vez será una considerablemente larga Navidad), es crudo invierno y no voy a tener problemas con las cosas que hacer, pero ya estoy de vacaciones. Mañana, como si de una familia completa en el 600 se tratase, la visita y yo volveremos motorizados a la capital. Esperemos tener buen viaje si Dios y Pajares lo permiten.
Por lo demás, ya digo, no voy a estar sobrado de tarea. Llevo una maleta en la que hay más libros que prendas de vestir y unos cuantos más escaneados en el disco duro del ordenador (que Windows me asista porque de momento no hice copia de seguridad), porque si bien hemos conseguido quitarnos todos los exámenes de encima, para enero tenemos un curioso cargamento de trabajos. Y pese a llevar ya en este mundillo seis años, no hay que negar la participación de esa secular tradición universitaria de dejarlo todo para el final y no ponerse al lío hasta sentir ya las cornamentas del toro acariciar la nalga. Y es que, como vengo diciendo, no es tanta la diferencia entre la licenciatura y el máster.
Por otro lado, en casa también quedan cosas por hacer para tenerlo todo listo. Ante todo, esperemos que las fiestas nos traigan a todos lo que necesitamos, y en primer lugar ese descanso y paz que paradójicamente se suele perder...

lunes, 20 de diciembre de 2010

BEATI HISPANI QUOD VIVERE EST BIBERE

Un día espléndido de tiempo hoy en Oviedo, y también de lo demás. Parece ser que la visita disfruta, aunque hoy por necesidades del sistema ha tenido que irse con el señor de verde a ecorrer las siete partidas por el suelo carballón para acabar comiendo en un gallego. Eso sí, antes de que eso pasara hemos aprovechado su paso por la Corte para poner el nacimiento con su ayuda y a su gusto, por lo que peca de cierta simetría. 
Por lo demás, día un poco consumista y con la celebración de la comida navideña del máster con un peculiar menú fartucón: pote, rodaballo y peras al vino, regado con buenos caldos (incluyendo uno de pescado), café y chupito. ¡Lo que tiene que sudar un licenciado!
Y si ayer fue la fondue, hoy la visita ha disfrutado del otro gran plato de la casa, una buena sopa de letras. Otra cosa no, pero está entrenando el estómago para los excesos navideños. Igual a la vuelta hay que cobrarle exceso de equipaje...