Nos esse quasi nanos, gigantium humeris insidentes, ut possimus plura eis et remotiora videre, non utique proprii visus acumine, aut eminentia corporis, sed quia in altum subvenimur et extollimur magnitudine gigantea.
(Bernardus Carnotensis)

sábado, 27 de noviembre de 2010

LOCUS AMOENUS

Día el de hoy de variados escenarios y actividades. Temprana levantada de mañana para, armado con lápiz y papel, cámara de fotos, un termo de sopa y una tortilla francesa en la tartera, encaminarnos hacia la vieja Puebla de Maliayo, que me temo que ya empezamos a conocernos mejor. Allí, cual japonés epiléptico, hacer un par de centenares de fotos a piedras y maderos para poder después trabajar con calma ante el ordenador. Con el carnet de investigador en la mano y una sonrisa en la boca acompañada de una palabra amable, los guardeses al cuidado de las iglesias rurales te dejan hacer prácticamente lo que quieras: te encienden las luces gratis, te dejan subir al coro donde ya no sube nadie, te cuentan la vida y milagros del cura y del edificio, incluso las cosas vergonzosas como dónde anidan los murciégalos en el interior. Y es que los probes parecen estar muy solos, y que venga de vez en cuando un colgao dispuesto a pasar más de diez minutos con ellos les parece cosa de otra época. Y además, aunque amenazaba lluvia al salir de Oviedo y conducir hasta allí, una vez en Villaviciosa un cielo espléndido que permite ver los verdísimos paisajes, con almiares y canto de gallu incluido. Un buen lugar para pasar la mañana de un sábado, e incluso más tiempo.
Y a la vuelta, en Oviedo un cumpl-wii-años de un amigo. Merienda (deliciosas palmeritas, mmm) y desternillante velada de Wii. Y es que claro, cuando tienes cuatro mandos y somos varios tíos dispuestos a hacer el chorra, la cosa se vuelve bastante divertida.
Como aún no es mañana, no ha lugar la felicitación, pero pronto será...

UNIVERSITATIS PATRONA

Aunque España es un país laico y cada vez más laicista, aún se mantienen determinados festejos y memorias, en especial si con ello nos aseguramos un día libre más. Por eso los patrones de pueblos, ciudades y regiones son escrupulosamente respetados por los calendarios laborales de este país. Y hoy nos tocaba el día a nosotros. En realidad fue ayer, día 25, pero hoy se celebraba la festividad de Santa Catalina de Alejandría (por cierto, felicidades a la homónima sobrina segunda), que desde que don Fernando de Valdés Salas tuvo a bien fundar la sacrosanta universidad ovetense allá por 1608, tiene sobre ella el privilegio de ser su patrona. Y eso, hablando en plata, significa que no se trabaja; o por lo menos que se cierran las facultades y uno trabaja en casa y no en ellas.
Por lo demás, un viernes normal en el que se mantiene el partidín, aunque hoy con cambio de escenario, ya que la ocupación del colegio ha obligado a trasladarnos y jugarlo dentro de Oviedo a la intemperie. afortunadamente no ha llovido, pero sí hemos sido víctimas de la ola de frío polar que ha llegado por aquí. Por eso se ha agradecido la ducha caliente de después -hoy amenizada al ritmo de Aladdín, El libro de la selva y Mulán- y la caña de más tarde.

jueves, 25 de noviembre de 2010

RES IUDEORUM

Hoy ha sido un día extraño, a medio camino entre la realidad y el surrealismo. Pero ha sido divertido, porque ha habido una especie de confluencia cósmica y los profesores se han puesto de acuerdo para dedicar el día -pese a lo dispar de las asignaturas que hemos tenido: literatura y derecho- al asunto judío. Y con el asunto judío no me refiero al problema palestino o el lobby judío, sino que hemos dedicado la discusión del día en ambas asignaturas a los hijos de Leví en la Edad Media. 
Y como nunca te acostarás sin saber una cosa más, una lectura a La Nueva España siempre es motivo de aprendizaje y alguna que otra risa. Resulta que hoy se celebra al otro lado del charco la tan afamada y cinematográfica festividad de Acción de Gracias. No sé si los primos prestados temporalmente a los States estarán celebrándolo comiendo pavo o quizá les han invitado a hacerlo en la casa algún casi desconocido, como siempre pasa en las películas. Lo que igual no les ha dado tiempo a leer es que, siguiendo su línea marcada por la escrupulosa investigación libre de exageración, boina y grandonería, The New Spain no duda en proclamar la asturianía de tal celebración ya que un paisano de Avilés que cayó por La Florida (y no la descubrió porque llegó un cazurro antes, que si no..) y se le ocurrió cenar con los indios cincuenta años antes que los puritanos del Mayflower. No sabemos si cenaron pote o de aquella vienen los tortos de maíz, pero lo que casi falta por hacer es que cambien el nombre a "Xornada d'ación de gracies". 
Eso sí, el de Avilés ya es viejo conocido de mi visita por allí a primeros de curso, que le tienen montado un pequeño mausoleo al lado de la foca, y sirve para volver a traer fotos y recuerdos de entonces.

QUIS CUSTODIET IPSOS CUSTODES? (24/XI)

Causas ajenas a la voluntad del webmaster impidieron ayer la publicación de un nuevo capítulo de esta cansina bitácora que, sorprendentemente, cuenta con gran fidelidad de propios y extraños. 
En todo caso, ayer descubrí que pese a que no me encuentro en el volante Metro de Madrid, más de mil cámaras velan por mi seguridad. Y es que parece ser que o bien nos encontramos en paranoico estado de sitio, o estaban de saldo en Saturn y Media Markt, o a Gabino le ha salido una vena cinéfila.  Y es que resulta que últimamente Oviedo se ha sumado a la moda de plantar en las rotondas un poste alto que por fruto tiene una cámara. Ya había habido intentos hace unos años en la Plaza de Castilla y la Plaza de la Cruz Roja, pero parece ser que son de semilla fácil y se dispersan por otras rotondas de la ciudad. Y es que por el momento ya he encontrado tres nuevas: una junto a la vaca que muestra el pandero a los sindicalistas, otra al final del Bulevar de los vinos (y eso que es peatonal) y otra enfrente de casa, en la salida de la carretera a Gijón ville. No sé muy bien si nos sentiremos más seguros, pero por el momento lo único que sé es que hacen un efecto horrible.
Como contrapartida, Gabino ha tenido a bien ponernos un paso de cebra de iure donde en realidad ya había uno de hecho. Igual es que se cansaron de que la valla de setos ya tuvieran el furaco hecho y los del barrio no quisiésemos andar dos manzanas en vez de tres metros...

martes, 23 de noviembre de 2010

KARTAM PROCURATIONIS

Hoy ha habido que madrugar, como ya dije ayer, para que la mañana cundiera un poco. Y ha habido que hacerlo para compartir café con el mismo compañero de ayer, auqnue hoy hemos dirigido nuestros pasos hacia el Milán. Ha tocado ir de ronda de tutorías para hablar de trabajos, pero también para hacer de embajadores y negociadores del alumnado ante algunos de los profesores para quitar del horizonte exámenes. Así, hemos reducido el número a uno solamente de los once que podíamos tener.
Pero la protagonista indiscutible del día no ha sido sino la muralla de Oviedo. Y no precisamente porque me haya acercado por allí hoy, sino porque por la tarde hemos estado cerca de hora y media hablando sobre ella (la otra hora y media hemos hablado sobre el alfoz de Avilés y el castillo de Gauzón, cosas muy aburridas de medievalistas) sin llegar tampoco a ningún sitio. Pero en todo caso me ha traído a la memoria la barra monumental como se le conoce entre los amigos del Medievo. Me refiero a un trozo de muralla de Alfonso X que asoma en la calle Jovellanos y que ha tenido la mala suerte de situarse justo frente a un localín de copas de gran clientela y tener la altura justa. Porque en las noches que no llueve por aquí y la gente sale a tomar algo, no se le ocurre otra cosa que dejar los cacharros en la muralla mientras disfrutan de la noche. No sé lo que diría la muralla si pudiera hablar, pero no todo el mundo puede decir que su vaso se apoya sobre mil años de historia...

lunes, 22 de noviembre de 2010

AD PEDEM LITTERAE

Esta semana va a tocar madrugar prácticamente todos los días entre pitos y flautas. Hoy ha sido para ir con uno de mis compañeros de máster, un entrañable historiador de pasado bancario que vive una segunda juventud (con más comodidades que los que aún estamos en la primera) que viene a ser trasunto de nuestro Cicerón complutense que espero ver en unos días. El caso es que hemos ido a pasar la mañana entre libros y bibliotecas al centro histórico, repartiendo la jornada entre el edificio histórico de la Universidad y el Palacio del Conde de Toreno, incluyendo parada en la mítica Ojanguren. Eso sí, como uno tiene que coger fuerza para afrontar semejante itinerario, antes de nada hemos recalado en Rialto a tomar un cafetín con alguna de las ofertas de la casa recién horneadas, compartiendo salón con entrañables vieyinas que en vez de tomarlo por la tarde lo toman por la mañana.
Y Para que mi día a día no sea aburrido protagonista de esta bitácora virtual, procuraré desde hoy contar alguna que otra cosa más allá de mi día. Y para empezar con buen pie, qué mejor que hoy con la Universidad ya cuatricentenaria (aunque en 2008 se celebrara el aniversario en su curso 399 de existencia). El edificio histórico que se alza imponente y austero sobre la calle San Francisco no es es sino lo que sobrevivió al 34 y a la Guerra Civil, y hoy se sitúa allí el Rectorado. Pero de su pasado más antiguo perviven en su perímetro unas cadenas y bolardos que tristemente nadie tiene en cuenta. Se trata de la señal de la frontera de la jurisdicción de la universidad, porque todo lo que sucediera de cadenas para adentro era sometido a los estatutos de la universidad y las competencias de la policía universitaria bajo la implacable mano del señor rector. Riáse usted de los grises y los rectoradostiránicos de ahora, pues entonces lo mismo se juzgaba tirar un avión de papel o copiar en un examen que matar a alguien dentro de esas cadenas. Y es que los tiempos acaban cambiando...

domingo, 21 de noviembre de 2010

PROPRIUM SEXAGINTAE DOMINICUS DIES

Así es, como si en plenos años sesenta estuviésemos, ha pasado un domingo más. Y digo lo de tiempos pasados porque como en las peliculas de aquella época el día ha oscilado entre la comida familiar y el fútbol. Comida familiar que prestó asgaya aquí en este refugio que hoy hemos tenido aquí contra el frío, compartiendo mantel, menú, charla y sobre todo buenos momentos para guardarlos. Espero que la visitante esté de acuerdo conmigo y haya disfrutado de su estancia en esta mi quinta; pero sobre todo espero que sirva de ejemplo y ánimo al resto de gentes bienvenidas que se resisten a venir. De momento, parece que esta semana igual se multiplica el número de familiares por aquí.
Y, por la tarde, ya tras la generosa sobremesa, el típico divertimento hispano de las vísperas dominicales: el fúrgol. Y es que una vez más, bufanda en mano, me encaminé hacia el Tartiere para ver el enfrentamiento casi de champions entre los carbayones y la Cultural Deportiva Cazurra. Allí nos juntamos un amigo, una amiga, un guajín de cinco años que veía hoy su primer partido en el campo y parece haber disfrutado, y un servidor. De lo que es el partido mejor ni hablemos, pero en todo caso se echaba en falta a mis dos compañeros tradicionales de palco. Me imagino que desde enero podremos repetir esas tardes de frío en las gradas del Tartiere padrino, ahijado y un servidor acoplado.