Nos esse quasi nanos, gigantium humeris insidentes, ut possimus plura eis et remotiora videre, non utique proprii visus acumine, aut eminentia corporis, sed quia in altum subvenimur et extollimur magnitudine gigantea.
(Bernardus Carnotensis)

domingo, 6 de febrero de 2011

HABEAS CORPUS

Un día, si cabe, más aburrido que los normalmente reseñados. Ayer no funcionó una vez más el dichoso script pero al parecer sí la censura bloguera. Lo que pasa es que tampoco puedo tirar mucho de los recuerdos de ayer, porque quitando el consabido partido de los viernes -pedazo encuentro en que salió de todo y el equipo de los segundones le dimos un baño (19-6) al de los primeros- y una brevísima visita a la aldea por una confusión con los horarios de tren de Lugo de Llanera tras el encuentro, no hubo mucho que contar en el ritmo que llevo entre papeles y pergaminos, unos con compulsa y otros sin ella. Con la empanada que llevo encima igual acabo por ir al registro general del Principado a solicitar las becas con un privilegio rodado de Alfonso X.
Y hoy, aún menos movido, sin salir de casa  -pese al día precioso que daba ganas de coger el coche y marchar a ver el Aramo como en la foto- haciendo una limpieza general, lavadora y plancha. Labores propias de mi sexo y condición, pero que igual se agradecen con la posibilidad de visita que se cierne sobre nuestro techo para el fin de semana que viene. Crucemos los dedos y que el Estado Mayor lo permita...
Lo único, aficionándome al cine casual de la televisión, hoy al cenar he pescado una vieja gloria blanquinegresca que también me trae grandes recuerdos: Testigo de cargo, con esa difícilmente atractiva alemana que esta vez no canta el Lili Marlen.

jueves, 3 de febrero de 2011

GALIAM EST OMNIS DIVISA IN PARTES TRES

Parece ser, como dice la neomadrina, que la gente anda un pelín holgazana con los comentarios; pero lamentablemente yo voy a hacer lo mismo con las entradas. Es lo que tiene que lo más apasionante del día haya sido que un francés de Lyón con pinta de Bécquer con unos kilos de más sea el mayor experto en el Toledo medieval. Mi vida es así de interesante, qué le vamos a hacer. Lo demás no ha sido sino una nueva visita a mi amiga la máquina de microfilm, pues ya vamos terminando con el archivo en rollo (¿o será rollo de archivo?).
Por lo demás, puede que sea un día triste para las cuatro ruedas, porque hay que llorar la definitiva muerte del mellizo de Pepín. Menos mal que habrá un transplante y siempre mantendramos vivo su espíritu.

miércoles, 2 de febrero de 2011

DIES MARMOTAE

No quiero decir en absoluto que ya puedo fenecer tranquilo, pero la verdad es que hoy se ha cumplido uno de mis más absurdos deseos. Me he levantado como en las películas. Me explico, mi despertador me levanta (no me despierta, eso viene unos minutos -u horas- después) con el sonido de la radio a todo meter, y hoy se han debido alinear los planetas porque me he levantado cuando Mar Amate le decía a Javi Nieves y a toda la audiencia "Buenos Días, son las nueve de la mañana". Y, además, nos daba la importante y vital importancia de que hoy era el día de la marmota, una de las tradiciones más primitivas a las que la primera potencia mundial -hogar de todo tipo de satélites y sondas meteorológicas, de Windows y Apple- sigue empleando para saber si tienen que ir cambiando ya la ropa de los armarios.
Por lo demás, un día curioso porque he celebrado un cumpleaños que no es mío y yo solo, pero es lo que tiene el estar a quinientos kilómetros del hogar. Para celebrarlo, me he regalado dos nuevas asignaturas que he estrenado ya, aunque una de ellas es bastante plúmbea y lo da una profesora que no dudo de su candidez pero que resulta un trasunto de Madame Mim de Noreña.
En fin, marcho a la cama esperando que mañana no aparezca otra vez hoy por la mañana hasta que consiga que alguna incauta se enamore de mí, aunque tampoco me gustaría que fuera la McDowell. Un saludo a todos, y de nuevo muy especiales al cumpleañero, que tengo entendido que lo ha celebrado como los niños con pizzas, y no sé yo si habrá caído también algún sandwich de Nocilla y fanta de naranja en vasos del pato Donald...

martes, 1 de febrero de 2011

STERNUMENTUM

Cuentan las lenguas antiguas que en el año 400 el griego Jenofonte estaba con sus compañeros soldados mezclado en el monumental lío de los persas que más tarde escribiría en su Anábasis, y que en un momento dado se le ocurrió animar a sus colegas dándoles una chapa de una hora al más puro estilo Gladiator. Tras semejantes ganas de hablar, cuando por fin se calló, uno de los soldados estornudó, y creyéndolo un prodigioso mensaje de los dioses (las fuentes no aclaran del todo si lo prodigioso fue el estornudo o que Jenofonte al fin callase), nombraron al orador su general y se aprestaron a la batalla.
Si eso fuese real, durante toda la mañana los dioses me habrían estado hablando a gritos por boca de mi vecina; porque no sé si se ha pillado una gripe de las gordas con lo que ha llovido estos días o es que tiene alergia al mes de febrero, pero me ha amenizado la jornada con un largo concierto de estornudo escandaloso en Si bemol. La verdad es que aunque se empeñe mi vecina italiana del piso de abajo, esta casa es muy silencioso y apenas se oye nada nunca, así que imagínense los decibelios de los estornudos. Y, además, como no conozco aún ser humano capaz de estornudar sólo una vez sin repetir, más de una vez ha llegado a encadenar cinco.
En fin, probe. Esperemos que se recupere y deje tan mal vicio. Por si acaso, "Jesús", "Salud" o un más internacional "Gesundheit".

OPUS ARCHIVI

Día de hoy más entre papeles que nunca, primero entre documentos notariales del archivo, luego los burocráticos de los trámites, y luego una tarde en el apasionante mundo del notariado andaluz con una profesora visitante sevillana que no terminaba de adaptarse a las temperaturas que hoy hemos tenido por la Corte. Es que eso de que la máxima de aquí sea la mínima de allí lo ha llevado muy mal la del pescaíto frito... y eso que hoy no ha llovido.
Como veis, el día no podía ser más aburrido para alguien que no esté tan tronado como un servidor y disfrute viendo papelajos y pergaminos. Pero así es la vida. Lo malo es que hoy sor Esther nos ha dicho que se va a cerrar el archivo previsiblemente durante cinco meses porque están reparando el tejado del monasterio, y eso que llevaban abierto tan sólo dos semanas. Así que, si no quiero que peligre mi tesis, habrá que desempolvar a nuestro viejo amigo el microfilm y dejarse aumentar un par de dioptrías más la miopía ante la pantalla de esa máquina infernal con la que me llevo de maravilla. 
Mañana más, pero no sé yo si menos interesante aún que hoy...

domingo, 30 de enero de 2011

STELLA MARIS

Día extraño en que he llegado a plantearme la posibilidad de que hubiese alcanzado el don de la ubicuidad. Y es que he repartido la jornada entre el muy ilustre concejo de Proaza, la madrileña calle de San Bernardo y la Escuela Naval Militar de Marín. 
La mañana la he pasado como un domingo más, aprovechando para hacer habitable mi covachuela haciendo las labores propias de mi sexo y condición. Pero lo más importante es que en una más que agradable compañía aunque con un día un tanto pasado por agua, hemos podido disfrutar si no de un agradable paseo por la vega del Trubia  (el tiempo no acompañaba como en la foto) sí de una fastuosa comilona en un restaurante que se une a la cada día más larga lista de magníficos restoranes que me son descubiertos por mis primos más gourmets. 
Una vez en casa, tocaba un poco de labor informática que permitiese el acercamiento virtual de la calle San Bernardo a unas currupias alumnas, que pese a principiarse ya, ha tenido que esperar un poco porque he pescado en la tele cuando iba a comprobar el resultado de un cada vez más apático Oviedo, una de las películas que más me gusta ver y rever. Y, ¿por qué no decirlo?, incluso se me ha humedecido un poco el párpado al final una vez más: Botón de ancla, botón de ancla. Todos unidos, unidos todos, nos salvaremos de todos modos. Tiro la bota, tiro la chancla. Botón de ancla, botón de ancla.

PER AQUAM PASSUS

Parece que hoy los de Blogger han tomado nota y por el momento me dejan escribir, lo cual me pone en un brete porque el día de hoy ha pasado sin mucha pena ni gloria. De pasar con mucho de algo, sin duda será agua, porque no ha habido momento del día en que escampase y se pudiese caminar por la calle son las dos manos libres y sin paraguas. 
por lo demás, un día bastante anodino entre un poco de trabajo, un mucho de papeles, una caña con los amigos y, como es normal y pide el cuerpo en días como el de hoy, un par de buenos tazones de sopa para entrar en calor, más que le pese a Mafalda y a otros que yo me sé.
Y, por lo que me llega de lejos, tengo entendido que el hermano vuelve en estos momentos de tierras donostiarras con un cabreo de impresión porque los sorteos de los campeonatos siguen sin dejarle en un buen lugar. Mañana será otro día, y quizás haya más que contar porque vuelve uya vieja costumbre que espero continúe como son los encuentros gastro-culturales de los primos emigrados a estas tierras.

sábado, 29 de enero de 2011

TEMPUS FUGIT

Parece ser que los señores de Blogger no son precisamente partidarios de que un servidor pueda aburrir diariamente al personal y cree conveniente que cada poco ha de dejar una semana en blanco para desintoxicar (¡y eso que sólo llevaba dos entradas!). Lo único que me dicen es, en una amabilísima e impersonal misiva electrónica, ha habido un "error de script" que no sé si es algo así como la parada cardio-respiratoria que siempre dicen de las  personas.
En todo caso, espero que con esto podamos ya por fin volver a la carga. Ha sido una semana que ha traído de todo: la primera cosa que alguien está lo suficientemente tronado como para publicarme en papel a un servidor; las continuas burrocracias y gestiones de papelería varia para la beca del Principáu y la (milagrosamente ya convocada) beca nacional; la visita fantasma de unos compañeros compluteños (fantasma por lo de aparecerse y luego desaparecer); retornos a clase con trabajos, examen y nuevos reencuentros, empezando por nuestro viejo conocido el flatulento vendedor de cupones de Gascona (que en realidad lo vi en un bar de Marqués de Pidal y gracias a Dios no me ofreció su mercancía, ninguna de las dos); aunque me imagino que para reencuentro o encontronazo la vuelta del primo chicagoan a la vida real y al hospital; la primera visita al archivo de mi tesina que, estando en un monasterio de clausura, no deja de chocar que lo regente una venerable anciana benedictina que entre laudes y vísperas le da un poco a la tecla y a internet y tiene unas ganas de hablar que válgame el cielo; planes de cine y cena con un ferviente admirador de Nolan, montándonos auténticas teorías sobre las siestas del DiCaprio; retorno también a los campos a bajar el turrón con sendos empates que no sé cómo siguen manteniéndome incluso en puestos de elegir equipos... 
En resumen, que una semana da para mucho y desde aquí pido a los señores de Blogger que me silencien menos.

jueves, 20 de enero de 2011

ALLIUM CEPA

Hoy hemos vuelto a los días más o menos anodinos. Apenas he hecho nada más que algunas compras y un poco de limpieza, para arrancar el año bien ya desde mañana. Y, sobre todo, lo más importante: colocar ya el maravilludo cebollero que sus majestades dejaron este año en casa de la nueva madrina.

miércoles, 19 de enero de 2011

AB INITIUM

Tras una sequía de noticias que se ha prolongado desde el año pasado, volvemos a la carga. Lo que en un principio fue una separación coyuntural por un "gripón" de esos de libro, se convirtió al final en la excusa perfecta para desaparecer un rato de la red. Y es que, en el fondo, veía a la gran mayoría de los lectores casi todos los días.
Han sido unos días marcados por la celebración y el recuerdo. El recuerdo de los que ya no están y la celebración que nos enseñaron. A lo largo de todos estos días vienen a mi cabeza palabras como mudanza, papeles, Pozuelo, Año Nuevo y Año Viejo, noticias y tocados, uvas, Skype y campanadas a las cinco de la tarde, churros, Dulcísimo Nombre de Jesús, Caraquiz, lacón, billar, días de pausa, luces y nacimientos ya con siete, cabalgata, Rivas, caramelos, perritos calientes, roscón, Reyes, regalos, merienda, chocolate y más roscón, cebollas rellenas, pimientos rellenos, libros y papeles, piano y ascensor, presidenta (o así) y su leal sirviente, Acosta, Moralzarzal, fondas inmundas, hasta siempre Cuzco, no hay cocido, recepción, Espicha españolada, "Americanos, os recibimos con alegría"... y muchas más que me guardo para mí.
Al final, llego aquí y veo que los Reyes también vuelven a sus casas. Será que lo que han traído esta vez es a los primos de las Américas, con los que he disfrutado hoy sin perder de vista su matrícula. Con ello se acaba el blog bueno -el original-, y queda la simple copia de un servidor. Pero, en todo caso, volvemos a ser vecinos y volverán las excursiones y demás, seguro. De momento, a asentarse bien que es lo que se debe.
Lo malo es lo que se deja allí. Y eso que hay progrmadas ya visitas, e incluso parece que el libro de reservas del hotel ya empieza a tener las primeras líneas con amenazantes "quizás" que seguro que son bienvenidos.

lunes, 27 de diciembre de 2010

LIBER ET DOCUMENTA

Más raro aún el día de hoy, con sentimientos encontrados por doquier. Si fríamente pensamos lo que hemos estado haciendo todo el día puede que se nos escape alguna que otra lágrima, pero el hacerlo en semejante compañía, con tal cantidad de calor humano y buen humor, hace que esas lágrimas sean fácilmente de risa (aunque con ello se rompan sillas).
Hoy es un tanto absurdo que escrba entrada, porque la inmensa mayoría de los lectores saben de que va, porque hemos estado durante todo el día el clan casi al completo (faltaban los americanos, el charnego, el noruego y los escurialenses, en todo momento en nuestros recuerdos) en la casa que ya no es nuestra almacenando recuerdos en cajas. Y son tantos y tan buenos y tan grandes que hemos acabado con las cajas en apenas un momento. Divididos en el comando de ebanistería, el equipo triturillas y la pareja libresca hemos pasado el domingo entre risas, llanto, memoria, libros, accionistas, clavos y mucho, mucho papel. 
Y, por supuesto, como el obrero merece su salario, también en la mesa; primero a la española y luego a la yanqui... por variar, más que nada.

FELIX SATURNALIA (25/XII)

Hoy, como en esta casa no se estila dejar el camino expedito a ese engendro de la colonización anglosajona que es el Father Christmas ése, no hemos tenido que levantarnos a toda prisa corriendo a ver qué podía habernos dejado tras meterse por una chimenea que no tenemos bajo un árbol que tampoco tenemos. En su lugar, nos levantamos a una prudencial hora entre el madrugón y el aletargamiento entre las sábanas para poner un nuevo pavo en el horno y hacer sendos experimentos con un melón y una piña que puedo asegurar que han obtenido un resultado altamente satisfactorio y repetible en futuras ocasiones.
Y es que se recibía en casa a los primos pequeños (con su correspondiente parentela, por supuesto). Y como aquel ya mítico aperitivo de diez horas hemos celebrado la reunión con un buen mantel, y aunque faltaba uno -el catalán silencioso- lo hemos tenido muy presente y desde aquí hacemos una expresa felicitación de Navidad llena con las mejores intenciones. En su lugar hemos aceptado un pucelano que comienza a ser uno más por estos pagos.
Eso sí, ha sido una reunión con excursión incluída, porque hay muebles que no se llevan sólos...

viernes, 24 de diciembre de 2010

AD CANTUS GALLI

En cierta producción cinematográfica oí la ya celebérrima frase "esta noche es la noche de las noches". Bien es cierto que esa noche se refería a circunstancias bien diferentes, pero vale hoy también.
Como el año pasado pasaremos la noche los seis, posiblemente entre nuevas y reiterativas alabanzas a la pescadería, buenos cubiertos y excursión a San Germán a horas intempestivas para escuchar cantos y aplausos. Dios nos coja confesados.
Pero más allá es momento de buenos deseos, repartidos entre mensajes de móvil, correos electrónicos, señales de humo y hasta incluso algún incauto que sigue escribiendo chrismas en papel uno a uno. Este año al elenco de nuevas tecnologías se suma el presente, muy útil para desearos a todos los que leéis esto -haya o no felicitado de algún u otro modo ya- una muy feliz noche, cerca del nacimiento y de la familia. Muchas gracias a todos por todo.
Por cierto, como no puede ser de otra manera, coloco un Misterio medieval, concretamente de las vidrieras de la catedral de Clermont.

ANTE FESTE, LABOREM (23/XII)

Hoy día poco interesante, pasado entre recados por la mañana y por la tarde. Son días de preparación para vivir las fiestas grandes que, aunque con ciertos cambios en el guión del pasado, se mantiene el espíritu. Por lo menos he podido estar con mamita toda la mañana en el bólido haciendo diferentes y muy variadas gestiones -aunque no sé por qué esta vez se nos ha olvidado recalar en el típico café y pincho de tortilla-. Y la tarde, entre libros y recuerdos. Mañana más, y seguro que mejor.

jueves, 23 de diciembre de 2010

PRUNUS DULCIS

La verdad es que hoy, al volante de mi bólido amarillo, con un copiloto que no pronuncia palabra y se duerme al llegar a la central de Soto la Ribera y con unas nubes por encima que sueltan un montón de litros constantes desde que salimos hasta que entramos en la M-30 junto a una importante niebla -es decir, toda una aventura- no dejaba de recordar que yo jamás me imaginé protagonizando un anuncio del Almendro. Pero el resultado es el que es: bien es cierto que no soy un emigrante, un misionero, un cooperante o nada por el estilo y que había estado aquí apenas hace una semana, pero "he vuelto a casa por Navidad".
Lo importante es que ya estoy aquí, y aunque por tiempo más o menos indefinido (dependiendo de esa maldita convocatoria del BOE), por aquí pasaremos las fiestas que llegan. Se anuncian tradiciones e innovaciones que irán apareciendo por aquí para no hacer estos días muy aburridos a los insensatos que lean el blog (si blogger lo permite, claro).

miércoles, 22 de diciembre de 2010

VACANS

Reza una canción muy conocida entre los primos pequeños que "más o menos cien días hay de vacaciones y llegan las clases de nuevo, un problema en verano y en ocasiones es como pasarlo de miedo". Serán algunos días menos (aunque justo esta vez será una considerablemente larga Navidad), es crudo invierno y no voy a tener problemas con las cosas que hacer, pero ya estoy de vacaciones. Mañana, como si de una familia completa en el 600 se tratase, la visita y yo volveremos motorizados a la capital. Esperemos tener buen viaje si Dios y Pajares lo permiten.
Por lo demás, ya digo, no voy a estar sobrado de tarea. Llevo una maleta en la que hay más libros que prendas de vestir y unos cuantos más escaneados en el disco duro del ordenador (que Windows me asista porque de momento no hice copia de seguridad), porque si bien hemos conseguido quitarnos todos los exámenes de encima, para enero tenemos un curioso cargamento de trabajos. Y pese a llevar ya en este mundillo seis años, no hay que negar la participación de esa secular tradición universitaria de dejarlo todo para el final y no ponerse al lío hasta sentir ya las cornamentas del toro acariciar la nalga. Y es que, como vengo diciendo, no es tanta la diferencia entre la licenciatura y el máster.
Por otro lado, en casa también quedan cosas por hacer para tenerlo todo listo. Ante todo, esperemos que las fiestas nos traigan a todos lo que necesitamos, y en primer lugar ese descanso y paz que paradójicamente se suele perder...

lunes, 20 de diciembre de 2010

BEATI HISPANI QUOD VIVERE EST BIBERE

Un día espléndido de tiempo hoy en Oviedo, y también de lo demás. Parece ser que la visita disfruta, aunque hoy por necesidades del sistema ha tenido que irse con el señor de verde a ecorrer las siete partidas por el suelo carballón para acabar comiendo en un gallego. Eso sí, antes de que eso pasara hemos aprovechado su paso por la Corte para poner el nacimiento con su ayuda y a su gusto, por lo que peca de cierta simetría. 
Por lo demás, día un poco consumista y con la celebración de la comida navideña del máster con un peculiar menú fartucón: pote, rodaballo y peras al vino, regado con buenos caldos (incluyendo uno de pescado), café y chupito. ¡Lo que tiene que sudar un licenciado!
Y si ayer fue la fondue, hoy la visita ha disfrutado del otro gran plato de la casa, una buena sopa de letras. Otra cosa no, pero está entrenando el estómago para los excesos navideños. Igual a la vuelta hay que cobrarle exceso de equipaje...

FINIBUS SCRIPSI

Tras más de una semana de silencio, en la que -por qué no decirlo- me alegro por las quejas que se han levantado y que indican que aún quedan incautos que echan una ojeada por aquí de vez en cuando, por fin los señores de Silly-con Valley han dejado de festejar lo que sea que estuvieran celebrando y se han dignado a permitirme el acceso a mi propia cuenta de Google. O eso, o la CIA me ha considerado un peligroso secuaz de Wikileaks al que mejor mantener en silencio.
Pero esta vez he de confesar que pudieron conmigo, porque llegó un momento en que me cansé de escribir y guardar, así que habrá un hueco de una semana en esta bitácora electrónica, porque pienso resumir estos ocho días de silencio en la entrada de hoy.
La semana comenzó en Madrid con una licenciatura oficialmente estrenada entre los cinco de casa y un señor de verde que estaba sentado en el salón, y acaba hoy a quinientos kilómetros de allí -ya en la Corte- con uno de cinco por aquí y ese mismo señor hoy vestido de azul. Ha sido una semana de mil y un cosas, un no parar entre la recogida de recuerdos entre risas y familia; un nuevo plan de pelis y chino de los Fantastic Four (con una baja técnica justificada) en que se llegó a la conclusión de que aunque los remakes con adolescentes que muestran más que la pantorrilla, estrellas como Grace Kelly no pasan de moda; una serie de útiles ayudas por casa y gestiones inútiles fuera de ella; el santo de la 6 de 17; 500 km de autopista analizando la interesante grafía de cada uno de los carteles y camiones que aparecían ante nuestros ojos; la vuelta a dormir solo y la recuperación de las ventanitas aún cerradas en la ausencia; negociaciones con profesores-amigos y el director para hacer papeles que igual no sirven para nada pero que ya van quedando muy bonitos; las ya religiosas visitas a mi amiga la máquina de microfilms y la primera experiencia real y en solitario a un archivo de verdad; un nuevo partido de viernes en que sorprendentemente me tocoó elegir y, evidentemente, perdimos; gestiones postales para ayudar a tranquilizar a quien anda en otras longitudes; un par de cenas de Navidad de diferente calaña (entre el Telepizza y las andaricas hay una sensible diferencia) pero con muy buen ambiente y risas ya sea con mi torpeza con los videojuegos o con la de otros con el Tabú; y para terminar visita desde casa con la ya tradicional y magnífica fondue previo paso por el Tartiere que conviene de nuevo olvidar.
Para todo eso da una semana, pero espero que valga con el resumen y desde ahora me deje Mr. Blogger seguir aburriéndoos ya con una frecuencia diaria.

sábado, 11 de diciembre de 2010

GAUDEAMUS IGITUR

"¡No nos felicitéis, amigos! ¡Compadecednos y dejad que os envidiemos! Los dichosos sois vosotros que todavía continuaréis aquí libres de cuidados, sin preocupaciones, ¡felices!, ¡jóvenes! Nosotros acabamos de desposarnos con la inquietud. Los trabajos suceden ya al descuidado "no importa" de estos años azules, cuya muerte celebramos, estúpidos, en vez de llorarla. Ahora se disuelve la comunidad de nuestros corazones. [...]¡Adiós, amigos! ¡Vamos al mundo! Acaso no nos volvamos a ver más y el apretón de manos, el abrazo cordial con que ahora nos despedimos sea el postrero. ¡Adiós, años felices, años rosados, años buenos!... ¡Años únicos! ¡Ya somos hombres! ¡Qué desgracia! Como los discípulos de Cristo, vamos a repartirnos por el haz de la Tierra, aunque no para predicar la buena nueva. Los unos, seremos cónsules; notarios los otros; esos, periodistas; aquellos se aplicarán al cuidado de su bufete; investiránse éstos con la dignidad del juez; para algunos guardará la cátedra sus glorias o su comodidad; tal se desposará con la política. ¡Qué asco! Será diputado, senador, acaso llegue a ministro. ¡Dios no lo quiera! Quizá será el más sabio el que acierte a pedir paz a la quietud de su aldea...
Yo ruego a la diosa voluble y arbitraria que preside los destinos de los hombres, que vuelque sobre todos nosotros los dones de su favor... Pero, por mucho que quiera protegernos, nunca nos dará tanto como hemos tenido; como perdemos ahora. Podrá colocarnos en las que la imbecilidad o cortedad de vista de las gentes llama cumbres; pero nunca volverá a ponernos tan alto como hemos estado, porque nunca más, ¡ay, amigos!, seremos estudiantes..."
No son palabras mías, se las he cogido prestadas al licenciado Barcala para tan señalada ocasión. Hoy, en Madrid, para visitar a mi antigua -pero no olvidada- alma mater y estar pasando el rato con mis compañeros recuperando seculares tradiciones como la mente colmena, la verborrea comunal, los bostezos o el Torontontero; y aprovechando para quedar nuevos recuerdos a añadir a la cremita, el arco de luces o tantos otros. Pero sobre todo para que ya oficialmente se nos considere "señores licenciados".
En estos momentos echas la vista atrás y ves que cinco años han pasado volando y que al final todo para un trozo de tela. Pero un trozo de tela que simboliza mucho y de lo que en realidad sólo es mérito mío un par de puntadas. El trapo tiene en su mayor parte responsabilidad de unos padres que me apoyaron desde un primer momento, hasta hoy y esperemos que por mucho antes desde que me decanté por hacer una carrera de éstas sin futuro y que no sirve para nada. Junto a ellos, por supuesto, unos hermanos que se han hecho presentes de un modo u otro, pero que siempre han estado allí. Y sin duda aquellos que hoy no han podido estar en el patio de butacas pero seguro que han tenido platea de vistas privilegiadas y a los que debo buena parte de la tela azul purísima y de lo que pase después. Por desgracia no podré poner la primera foto de letras puras en la mesa de la sala junto al de amarillo, la de azul oscuro, el de marrón y la de morado; pero seguro que ellos ya tienen una copia de la instantánea. Ahí, entre esos primos y tíos, también tienen un pedacín de tela.
Más allá, sin duda alguna mucha culpa de ese trapo tienen esos amigos que han estado conmigo estos cinco años, tanto los que nos conocimos en ellas y compartimos grandísimos momentos (y los que quedan); como los que ya arrastraba de antes, de un colegio donde también encontré buenos pilares que tienen alguna que otra puntada de la gamuza ésta.
Sois vosotros los que esta tarde me empujábais al estrado a que el señor decano me colocase sobre el pecho la banda, y vuestra es ella y el gaudeamus. Muchas gracias por todo.

viernes, 10 de diciembre de 2010

HORROR VACUI

Una vez más vuelve a ser mañana, pero es que hemos recuperado esa tradición materno-filial de disfrutar de una de las pocas cosas que últimamente merece la pena ver en televisión y, aunque despotricando cada vez más y amenzando con levantarnos del sillón cada vez que aparecía la cortinilla que auguraba otra larga ración de anuncios, hemos acabado a las mil y quinientas.
Pero vamos, con ello se ha cerrado un día más caracterizado por la tranquilidad de lo anodino. Cuando uno está de vacaciones en su propia casa, en realidad no sabe muy bien qué hacer. El visitante y yo prácticamente no nos hemos movido de casa hoy, haciendo un poco de labores caseras para echar alguna que otra mano -unos más que otros- y empezando con el nacimiento que este año está tardando más de la cuenta en ponerse. Pero para no dejar el hueco en el historial del blog, voy a escribir unas líneas de lo poco hecho. Mientras, por Oviedo, tengo entendido que mis bienamados compañeros han disfrutado de dos horas más con una ejecutoria de endemoniada escritura de 1502 relativa a un pleito entre una avilesina y una ovetense por un vestido de novia y de la segunda tanda de unas interesantes exposiciones a las que quinientos kilómetros no me han dejado ir. Vaya desde aquí mis disculpas.
Pero es que lo bueno viene mañana. Ya he recibido algún que otro mensaje de nervios por lo que pasará, pero hay que tener claro que lo importante ha sido lo de los últimos cinco años y que lo de mañana es lo fácil. Habrá que preparar traje y corbata y preparar las gargantas para entonar lo menos mal posible...